Viajar a Machu Picchu, la obra maestra de los incas

Machu Picchu no solo es uno de los lugares más visitados de Perú, sino además de Latinoamérica y del mundo. Viajar a Machu Picchu es una experiencia única, de esos viajes que hay que realizar una vez en la vida. La majestuosa Ciudadela Inca fue construida en el siglo XV y es Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Machu Picchu
Fotografía: Toni Rivera

La también reconocida como una de las nuevas maravillas del mundo moderno está rodeada por templos, andenes y canales de agua, y está erigida sobre una grandiosa e imponente montaña, con lo que se otorga un paisaje fascinante.

La llaqta fue redescubierta en 1911 por Hiram Bingham profesor de historia proveniente de Estados Unidos. Se considera a la construcción como una obra maestra del período incaico, por la perfección de sus acabados, en los que se usó bloques de piedra de enorme tamaño, los cuales fueron ensamblados por la delicadeza y precisión del corte y no por ningún tipo de mezcla.

La obra de gran diseño e ingeniería está dividida en la zona agrícola y la urbana. La dedicada al cultivo cuenta con terrazas artificiales para la labranza y el área de convivencia tiene plazas y construcciones como el Templo Principal, el Templo del Sol, el Templo del Cóndor y Templo de las Tres Ventanas.

¿Por qué visitar el complejo arqueológico?

La joya arquitectónica atrae una gran cantidad de turistas cada día, que no solo se impactan por la fabricación sino, además, por la ubicación y el misticismo del lugar. La aldea inca es el mayor orgullo de Perú, que intenta conservar el lugar por su gran valor ancestral y cultural, además de por su belleza inmortal.

Viajar a Machu Picchu permite conectarse con la madre tierra y disfrutar de hermosos paisajes. Es un santuario ecológico con áreas protegidas y una gran diversidad de plantas y animales que conviven en unas 32 mil hectáreas.

Se dice que la ciudad perdida de los incas es un lugar mágico donde se congrega una gran cantidad de energía que logra que las personas se llenen de paz y tengan una conexión más grande con todo lo que los rodea.

Viajar a Machu Picchu
Fotografía: Toni Rivera

¿Qué hacer al viajar a Machu Picchu?

Para llegar a Machu Picchu existen las opciones de tren y trekking. La mayoría de las personas llegan en tren al pueblo de Aguas Calientes, por las facilidades que esto supone al recorrido. Uno de los paseos ofrecidos por las agencias es el de ida y vuelta, con medio día por el complejo arqueológico. También una opción muy solicitada es el viaje de dos días, en el cual los turistas pueden quedarse en el pueblo de Aguas Calientes a pasar la noche para salir muy temprano a la aldea inca.

Para los más aventureros y en mejor forma, existen diversos recorridos caminando, que representan un espectáculo en sí mismos antes de llegar a la Ciudadela. Los que se decidan por estas opciones deben tomar en cuenta la distancia y la altura, Machu Picchu se encuentra a 2 mil 430 metros sobre el nivel del mar y hay ciertos recorridos que pueden llegar a los 4 mil metros de altura.

El Camino Inca se realiza en 4 días de caminata y son unos 30 mil kilómetros, con túneles y senderos realizados en la época. Es uno de los caminos más populares del mundo y el más reconocido de América del Sur, por lo que muchos turistas lo eligen, así que se debe reservar con tiempo.

Otro camino que despierta mucho interés es el de Salkantay, por los hermosos glaciares y valles que se van observando durante el trayecto. El de Lares y Valle Sagrado son para los turistas que quieren estar en contacto con las comunidades de la zona. La red de caminos también incluye Inca Jungle, Ausangate Trek, Huchuy Qosqo y más.

Machu Picchu
Fotografía: Toni Rivera

Postales desde todos los ángulos

Al viajar a Machu Picchu además de ver la aldea se puede subir al Huayna Picchu, desde allí se observa la grandiosidad del lugar, tanto del paisaje como de la construcción sagrada. Para llegar se necesita una buena condición física, por las exigencias del empinado terreno, además se debe reservar con meses de anticipación, porque solo una cantidad de personas puede subirlo diariamente.

Aparte de visitar Machu Picchu se debe conocer, en los días previo o posteriores, Cuzco y el Valle Sagrado de los Incas, en estos lugares se apreciará la cultura de su gente, sus pintorescos pueblos, artesanía y textiles que unen tanto el período incaico como el colonial.