La protección animal en el Criadero de Caimanes Cerros Azules

En la provincia de Maldonado en Uruguay, se encontraba el Criadero de Caimanes Cerros Azules, un emprendimiento privado que intentaba proteger y reinsertar al yacaré overo, una especie en peligro de extinción.

   
       

El zoocriadero de yacarés de Cerros Azules se autofinanciaba, como muchos emprendimientos privados u organizaciones no gubernamentales. Después de más de 12 años de funcionamiento el emprendimiento cerró y los animales fueron trasladados a una dependencia de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. Los fundadores esperan reabrir el criadero en un futuro con la ayuda de algunos emprendedores.

   

El zoocriadero abrió sus puertas en el 2001, pero desde unos años antes, sus fundadores, iniciaron la labor de investigación para dar los primeros pasos en el proyecto que buscaba conservar la fauna nativa de Uruguay. Los fundadores del lugar iniciaron el programa desde cero, los lagos y represas fueron construidas y adaptadas con la flora y fauna de ecosistema donde habitan naturalmente los caimanes.

 

El yacaré se encuentra amenazado por la caza indiscriminada que se realizó por mucho tiempo en el país, y es que su cuero tiene alto valor. Esta especie se halla fundamentalmente en Uruguay, Brasil, Paraguay y algunas provincias de Argentina.

 
Criadero de caimanes Cerros Azules
Fotografía: Toni Rivera
 

Programas y cuidados en el Criadero de Caimanes Cerros Azules

 

En su hábitat solo un 10 por ciento sobrevive llegando a la edad adulta. Esto debido a depredadores y crecidas de las aguas que destruyen los nidos. En contraparte, en Cerros Azules sobrevivía un 90 por ciento, ya que para el cuidado se incluían incubadoras, alimentación adecuada, y observación constante durante su desarrollo.

 

Uno de los objetivos del proyecto era reinsertar el yacaré overo en los humedales o cursos de agua que fueron su hábitat natural, para ello se necesitaba un tiempo específico de cría, para que el animal pudiera sobrevivir a los depredadores naturales del medioambiente donde habitan. El Criadero Cerros Azules donaba un porcentaje al estado, para que las instituciones pertinentes realizaran la liberación.

 

Durante el recorrido por Cerros Azules, el visitante podía observar distintas etapas de los caimanes, ya que se separaban de acuerdo al tiempo de vida de cada ejemplar para asegurar que sobrevivieran más animales, dándole un trato más personalizado de acuerdo a edad del mismo. Existía un control riguroso para garantizar el bienestar de los animales, para ello se realizaban trabajos de control sanitario, medición y pesaje. Los yacaré adultos se alimentaban de carcazas de pollo, cortes de carne, y peces como koi y bagres, su alimentación dependía de la época del año.

 

El rol regulador de los caimanes en el medio ambiente

 

Se  intentaba evitar su amenaza por el importante papel de los yacaré dentro del ecosistema donde habitan. El caimán ayuda a través del consumo de animales muertos tanto en el agua como en las proximidades, evitando la contaminación de las mismas. Así mismo actúa como un regulador natural de otras especies.

 
Criadero de caimanes Cerros Azules
Fotografía: Toni Rivera
 

Entre las premisas del criadero se encontraban la investigación de las especies que manejaban en el lugar, para ir logrando mejores resultados, conocer a los reptiles, y garantizar su bienestar. También se criaban tortugas morrocoyos, que realizaban una importante labor en los estanques, al comer los restos dejado por los caimanes, lo cual evitaba el recambio de agua para el mantenimiento de esta.

 

Cerros Azules era visitado por turistas tanto nacionales como extranjeros, que se veían atraídos hacia la observación de caimanes, la cual no es muy frecuente en muchos lugares del mundo. Así mismo recibían a estudiantes con fines didácticos, y de esta manera  educar sobre las características de los animales, y mostrar la fragilidad de las especies y los ecosistemas, que se han visto afectados  por la mano del hombre.