Al fin del mundo en barco: El Canal de Beagle

Tener la oportunidad de navegar por el Canal Beagle es una de las mejores experiencias que se puedan realizar. Mientras la embarcación zarpa y se aleja de la ciudad de Ushuaia en Argentina, se comienza a comprender la magnitud de la aventura. Y es que aunque el turista en ningún momento arriesga su vida, o realiza alguna proeza, el tan solo embarcarse sobre las aguas del fin del mundo es una hazaña.

 
Canal de Beagle. Ushuaia
Fotografía: Toni Rivera
 

Ushuaia es conocida como la ciudad más austral del mundo. Se encuentra a más de dos mil trecientos kilómetros de Buenos Aires, y una de las formas más comunes de llegar es en avión desde la capital argentina. Ya en la ciudad hay diferentes empresas turísticas que brindan a los visitantes una variada selección de actividades. Las embarcaciones salen del Puerto Turístico Don Eduardo Arturo Brisigheli y navegan por la bahía de Ushuaia.

 

Los paisajes helados del Canal de Beagle

 

En Ushuaia se pueden tomar catamaranes, veleros o yates, que realizan diferentes rutas, como la Estancia Haberton, la Isla de Lobos, La Pingüinera, Isla de Pájaros y el Faro Les Éclaireurs. Las embarcaciones salen del muelle turístico en el centro de la ciudad. Los catamaranes cuentan con dos niveles, uno totalmente cerrado y calefaccionado con ventanas panorámicas para poder apreciar el paisaje durante la navegación, y otro al aire libre en el techo de la embarcación.

 

Para poder navegar al aire libre, el viajero necesita vestimenta apropiada (guantes, bufanda, chaqueta) ya que el frío se va haciendo más intenso a medida que se avanza por el Beagle. De regreso, es más recomendable bajar y cubrirse de los fuertes vientos, ya que se retorna a mayor velocidad.

 

Mientras la embarcación se dirige al sur y la ciudad se hace más pequeña, las montañas nevadas adornan el paisaje alrededor, y algunas casas solitarias aparecen cada cierto tiempo en las faldas de las montañas. En este punto se puede observar cómo se navega entre dos países, Argentina y Chile, y un poco más al sur la Antártida, y aunque durante el recorrido no se puede ver el polo sur, se llega a unos mil kilómetros.

 

La fauna silvestre del Canal de Beagle

 
Compromiso Onashaga Y el Canal de Beagle
Toni Rivera
 

La isla de lobos es parte del archipiélago Bridges. El catamarán panorámico se detiene por unos veinte minutos para que los turistas puedan observar la gran cantidad de leones y lobos marinos nadando alrededor, o descansando unos sobre otros en las rocas. Algunos se quedan maravillados con la presencia mientras otros ignoran a los humanos y continúan con su faena. En esta zona son dos los tipos de lobos que habitan, los de uno y dos pelos.

 

La Isla de Pájaros o Isla Alicia también es cautivadora. Allí se avistan gaviotas grises y cocineras, cauquenes, skúas, albatros de ceja negra, patos vapor y cormoranes. Pero sin duda, los más esperados siempre son los pingüinos magallánicos y papúa, en la Isla Martillo, ya que es en este lugar donde anidan y tienen a sus crías.

 

Turismo responsable en el Canal de Beagle

 
Canal de Beagle
Fotografía: Toni Rivera
 

Al año son miles las personas que llegan a Ushuaia para navegar el Canal de Beagle cercanas a Cabo de Hornos y a la Antártida. Al ser uno de los atractivos turísticos más destacados de la zona, las empresas de excursiones en la ciudad ofrecen una serie de propuestas. Por lo que para la población e instituciones de Ushuaia resultó necesario realizar acuerdos para comprometerse con la conservación del sector.

 

El Compromiso Onashaga intenta garantizar la convivencia entre la observación de especies y la conservación de aves y mamíferos en el Canal de Beagle, es una iniciativa de turismo responsable que está en funcionamiento desde el año 2011.

 

El faro Les Éclaireurs

 
Faro Les Éclaireurs, Faro Los Iluminadores. Ushuaia, Argentina
Foto: Toni Rivera
 

Otra atracción es el Faro Les Éclaireurs, mal llamado por algunos como “El Faro del Fin del Mundo”, por la novela de Julio Verne, ya que el escritor no se basó en Ushuaia sino en la Isla de los Estados (Faro de San Juan de Salvamento) también en Argentina.  Pero de igual forma el faro evoca a la fantasía de muchos que atraviesan el Beagle y leyeron a Verne.

 

El faro Los Iluminadores está enclavado en uno de los islotes rocosos de Les Éclaireurs, está construido en ladrillos, en una torre de once metros de altura y tres de diámetro, y fue inaugurado en 1920. Actualmente trabaja con paneles solares y es controlado a distancia.

   

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